Puntos clave
Respuesta breve: Los códigos de barras casi no cuestan impresos pero necesitan línea de visión clara y un escaneo manual por artículo. Las etiquetas RFID se pueden leer en bloque, sin línea de visión, incluso dentro de una caja sellada; pero cuestan más por etiqueta y requieren lectores. Para volúmenes bajos y artículos baratos, los códigos de barras ganan en coste. Para flujos de alto volumen, entornos adversos o activos reutilizables, RFID se amortiza al eliminar el escaneo manual. Véase también seguimiento por lote vs seguimiento serial.
Los códigos de barras son adecuados para artículos baratos, con bajo volumen de lecturas y escaneos controlados. RFID es idóneo para flujos de alto volumen (palets pasando por una puerta de muelle), entornos sucios u obstruidos y activos reutilizables donde el coste de la etiqueta se amortiza.
El coste real de los códigos de barras es el tiempo humano de escaneo. A escala, la eliminación de escaneos manuales con RFID —leer un palet entero de una pasada— es donde se recupera la inversión, no en el precio de la etiqueta.
Una identificación rápida y fiable alimenta datos precisos de producción, materiales y activos en la OEE y la trazabilidad, sin el cuello de botella de los escaneos manuales que ralentiza la línea.
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No: para artículos baratos y de bajo volumen, los códigos de barras ganan en coste.
Lecturas masivas sin línea de visión que reducen la mano de obra de escaneo.
Bajo volumen, escaneos controlados y presupuestos ajustados.
Identificación más rápida y fiable sin el cuello de botella de los escaneos manuales.