Con la participación de Maria Topchiyska, Directora Digital de Schneider Electric, y Blagovesta Pugyova, Directora Ejecutiva de Fabrico CMMS.
En una conversación reciente entre Blagovesta Pugyova, cofundadora y CEO de Fabrico CMMS, y Maria Topchiyska, directora digital global de Schneider Electric, el debate se centró en la transición de la Industria 4.0 a la Industria 5.0.
Más que un cambio tecnológico, la conversación reveló una transformación de la mentalidad, que sitúa a los seres humanos, y no a las máquinas, en el centro de la innovación.
Este artículo resume las ideas clave compartidas, con un contexto real, de líderes que están dando forma activamente al futuro digital de la fabricación.

Maria Topchiyska comenzó contrastando el énfasis de la Industria 4.0 en la integración de sistemas y la automatización con el enfoque emergente de la Industria 5.0.
“La Industria 4.0 estaba impulsada por las máquinas. La Industria 5.0 reincorpora al factor humano.”
En lugar de impulsar la automatización total, la Industria 5.0 integra la experiencia humana y la inteligencia artificial. Esto incluye la colaboración con IA, el uso de cobots y el diseño de herramientas digitales que apoyen, en lugar de reemplazar, a los trabajadores humanos.
La conversación abordó cómo varía el nivel de preparación digital entre las distintas regiones.
Europa es sólida en cuanto a estructura y cumplimiento normativo, pero a menudo es lenta en la ejecución.
Asia y Norteamérica avanzan más rápido, experimentando pronto y adaptándose.
Europa del Este, en particular Bulgaria, fue destacada por su agilidad y su singular capacidad para equilibrar estructura y velocidad.
“Bulgaria tiene una ventaja competitiva: combinamos competencia con rapidez.”
Esta agilidad permite que los fabricantes de Europa del Este se conviertan en bancos de pruebas eficaces para nuevas herramientas y sistemas.
Un tema central del debate fue la importancia de los datos de alta calidad y en tiempo real en la fabricación inteligente.
“Los datos no son para informar. Son para tomar decisiones.”
Ambos ponentes señalaron que muchos esfuerzos de mantenimiento predictivo fracasan, no por algoritmos deficientes, sino por datos poco fiables o aislados. Sin una base de datos sólida, las herramientas predictivas no pueden aportar valor. Fabrico, por ejemplo, comenzó como una herramienta de IA predictiva, pero rápidamente evolucionó hacia una plataforma CMMS para establecer primero estructuras de datos fiables.
En lugar de una gestión del cambio vertical, tanto María como Blagovesta hicieron hincapié en la necesidad de involucrar a técnicos y operarios desde el principio. El éxito depende de la usabilidad, la accesibilidad y un diseño que tenga en cuenta el contexto.
“La responsabilidad no se enseña en un aula. Se integra en las herramientas y la cultura.”
La transformación digital es tan sólida como su tasa de adopción. Cuando los técnicos encuentran las herramientas intuitivas y útiles, puede comenzar un verdadero cambio operativo.
Un mensaje importante que se repitió a lo largo del debate fue la necesidad de centrarse en los fundamentos antes de aplicar tecnología avanzada.
“No digitalices los residuos. Primero optimiza tu proceso y luego amplíalo con tecnología.”
Es fundamental monitorizar y mejorar indicadores clave como la OEE (Eficacia General de los Equipos) antes de incorporar automatización o IA. Una base sólida reduce la complejidad y aumenta el impacto.
El episodio incluyó ejemplos tangibles de cómo la IA ya está mejorando las operaciones de las fábricas:
Sistemas de sugerencias que combinan la información proporcionada por el operador con las recomendaciones de la IA.
Herramientas GenAI para técnicos que generan guías de mantenimiento dinámicas.
Copilotos de IA entrenados con registros históricos de mantenimiento y datos de máquinas.
“No necesitas una automatización del 100%. Necesitas las herramientas adecuadas para resolver problemas reales.”
Fabrico ya está integrando la IA para ofrecer orientación contextual a los técnicos sobre el terreno, reduciendo el tiempo de inactividad y mejorando la precisión de la respuesta.
La charla concluyó con una perspectiva de futuro sobre el talento en el sector manufacturero.
“Los trabajos que requieren hacer clic desaparecerán. Los trabajos que requieren pensar, no.”
La curiosidad, la empatía, el pensamiento crítico y la comunicación se mencionaron como habilidades esenciales para la próxima generación de trabajadores industriales. La transformación digital no eliminará a las personas, sino que potenciará a quienes sepan adaptarse y pensar de forma crítica en un entorno digital.
La fabricación inteligente no consiste en eliminar a los humanos del proceso, sino en potenciar su capacidad de actuar, adaptarse e innovar. La Industria 5.0 redefine cómo deberían ser las fábricas modernas: conectadas, receptivas y centradas en las personas.
“Las fábricas inteligentes no se definen por las máquinas. Se definen por cómo las personas y la tecnología aprenden unas de otras.”
Como demostró esta conversación, una transformación significativa no proviene solo de herramientas avanzadas, sino también de la mentalidad con la que se introducen y se adoptan.